Claudio Vidor
Claudio es escultor licenciado de la Universidad de Costa Rica, donde presentó su tesis “Estela de Huesos”, trabajo que le permitió darse gusto trabajando la figura humana, una de sus pasiones. “Trabajé los huesos humanos porque cada uno de ellos tiene una historia, una evolución y un significado”.

Superada su faceta académica, Claudio topó de frente con una mucho más significativa: la humana. “Inicié este proyecto junto con mi novia cuando nos dimos cuenta de que estábamos esperando a nuestro hijo. Ambos somos amantes del arte y buscamos una forma de hacer lo que amamos y vivir de eso”. ¿Cómo lograrlo? Con arte utilitario, por supuesto. “Luchamos por encontrar una manera de transformar el arte en algo que la gente pueda utilizar en la vida cotidiana, consideramos que la utilidad que se le da a un objeto artístico lo embellece aun más”.

Junto al pequeño Adriano nació entonces la idea de empezar una línea de utensilios de cocina, hechos de madera con distintos diseños inspirados en los nativos americanos y su cultura. Más adelante llegaron macetas, tablas, adornos… y la respuesta del público ha sido cada vez más cálida. “Vivir del arte no es fácil pero con este proyecto queremos que las personas se den cuenta de que cuando le compran algo a un artista le están comprando mucho más que un objeto, se están comprando miles de horas de trabajo y de experimentación pero sobre todo, más tiempo para que el artista pueda seguir haciendo lo que ama”.