Matitas: Un emprendimiento de barro y arte

En la casa de mis tías abuelas en Paso Ancho, allá a mediados de los años 80, me encantaba (literalmente) esa mezcla de casa vieja metida en medio de una ciudad ya para entonces próspera, con un patio que se perdía en el infinito de lo que fueron los cafetales josefinos alguna vez. El patio de pilas con los gatos, una tía de ojos claros y las matas sembradas en latas de galletas en una mezcla de herrumbre y recuerdo, me despertaron el amor por esa costumbre de adornar las casas con matas por todos lados.

Matitas nació de mi amor por la jardinería y el arte de mi amigo Juan Carlos Flores, quien es capaz de convertir cualquier cosa en una obra de arte. Creo en la economía social solidaria, en emprendimientos pequeños con los que nos ayudemos entre varios.

La búsqueda de un proveedor de macetas de barro, artesanales, cierra este proyecto en el que no utilizamos plástico porque contamina, tiene una vida útil muy corta y termina convirtiéndose en basura.

Matitas resuelve los espacios pequeños de una forma artística y amigable con el ambiente.