Stephanie Chaves

Cuando Stephanie Chaves tenía cuatro años, su profesora le pidió dibujar a su familia. "Nos imaginé a todos en la playa» rememora «y a mi padre le puse una tanga roja. No tengo ni idea de dónde lo saqué, mi padre no usa tangas rojas" comenta. Lejos de ser una anécdota, este dibujo se convirtió en una premonición. Provocación y color, dos de los elementos más representativos de esta artista, se manifestaban prematuramente. Era un adelanto de lo que estaba por llegar.

Veinte años después de hacer aquel dibujo profético, Chaves no se ruboriza al hablar de sexo. Al fin y al cabo, es un tema recurrente en sus ilustraciones y a la vez, una de sus fuentes de inspiración. Esta ilustradora costarricense graduada de licenciatura en la Universidad de Costa Rica, asegura que las imágenes se le agolpan en la retina mientras besa a Brayan -su muso, modelo y novio- y que estas se convierten en un torrente mientras hacen el amor, razón por la cual no cree en la inspiración, "No debo de hacer cierto tipo de actividad, para poder dibujar, yo sólo dibujo y ya". 

"Mi meta es vivir de lo que amo y que la gente ame lo que hago", relata Chaves, una meta ambiciosa que confiesa está cerca de lograr. De momento sigue pintando, escandalizando a sus conciudadanos con cada trazo y trabajando como ilustradora erótica en su propia empresa: "Stephanie Chaves" especializada en acción social.

Estamos seguros, que la curiosidad le hará volar hacia sus obras, prepárese, son maravillosas.